viernes, 15 de octubre de 2010

Un día triste

Musica para un amigo, "Against the wind" (contra el viento) de Bob Seger.
Esta entrada es muy triste .
Mi amigo Justo Saura.

En la entrada del Domingo 3 de Octubre de 2010, la cual titulé "¿Que por qué tiro con arco?" hice alusión a la riqueza que supone tener buenos amigos. Hoy me siento mucho más pobre. Esta madrugada de día 15 de Octubre, mi querido amigo Justo Saura, antiguo compañero de trabajo con el que conservé la amistad, se nos ha ido. La terrible enfermedad que a todos nos da hasta miedo nombrar, ha logrado que emprenda antes de tiempo un viaje que le alejará del lado de los que le queríamos.  Conocerle ha sido un privilegio; trabajador, creativo, rebelde, y siempre más preocupado por los problemas ajenos que por los propios.  Un tipo culto, alegre, simpático y dispuesto siempre a mejorar un poquito el mundo cada día, y creo que en ocasiones, lo lograba, por insignificante que esa mejora fuese.
También era un puñetero incorregible de esos que a veces dan ganas de coger por el cuello ( sin apretar mucho) pero eso casi me parece más una virtud que un defecto.

Poco pude hacer por él, salvo llamadas de teléfono, alguna visita a su casa o al hospital, bromear sin muchas ganas para olvidarse un poco de la tragedia que se avecinaba (a veces logré que acabáramos ambos riendonos con ganas), y al final hacerle un poco de compañía en el hospital, en fase terminal. Tenía muchas cosas que decirle, pero no me salió ninguna ante la tristeza de encontrarle peor de lo que pensaba. Quería decirle que a un buen amigo no se le olvida, pero eso era como recordarle que se iba. Él ya no hubiese podido responderme, no le quedaban fuerzas, pero no hizo falta que hablase. Sólo pude estar acompañándole un rato, cogerle la mano que él, el rey de la vitalidad, casi no podía apretar, pero que no parecía querer soltar. Con todo, cuando salí de la habitación, me giré a mirarle sin saber si sería la última vez que le vería vivo, o al menos consciente para mantener algún tipo de comunicación. Me despidió con una mirada que entendí de agradecimiento y una sonrisa que no olvidaré jamás, por que hasta eso le costaba un esfuerzo tremendo.   No me voy a quedar con esa imagen, me quedo con las las confidencias hechas, las preocupaciónes y temores confesados y sobre todo con los momentos alegres compartidos..
En algún sitio he oido que cuando naces, lloras y los demás rien y que si cuando mueres son los demás los que lloran y tu te ries, es que has vivido como es debido.

Por fuera, algo he llorado de pura rabia y de pena algo lloraré todavía, pero por dentro tardaré en parar . "Amic", guárdame un lugar en el sitio en el que estés, seguiremos hablando de los romanos y su legado cultural que tanto te gustaba y tan bien conocías, seguiremos discutiendo de tonterías y contando chistes malos.
Te deseo una buena travesía.  Hasta que a cada uno nos llegue nuestro momento, estarás muy vivo en nuestros corazones y en nuestro recuerdo. Es lo que consiguen las personas que saben ganarse a los demás.
 Hasta siempre.

Nada nace de nada, nada regresa al no ser.
                     Tito Lucrecio Caro,  poeta y filosofo romano, 99 a.d C.- 55 a.d C.

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