domingo, 12 de junio de 2011

LA ARQUERIA SARRACENA

Me siento musicalmente moruno

INTRODUCCION

A pesar de sus innegables ventajas tácticas y al igual que sucedió en Europa en épocas tempranas del medioevo, en el mundo musulmán también el uso del arco quedaba relegado a un segundo plano en la guerra. Podríamos establecer cierto paralelismo entre ambas culturas en el modo en que si los arqueros ingleses con sus arcos largos de tejo revolucionaron el modo de guerrear en Europa, en el mundo islámico era igualmente usada por soldados de infantería. Fueron los pueblos de origen túrquico, procedentes de Asia Central, los que tras islamizarse y ganar preponderancia sobre sus antiguos dominadores árabes introdujeron a gran escala el uso del arquero montado en Oriente Medio.
Como no quiero que este blog se convierta en un simple tablón sobre el que poner con chinchetas temas de arquería, aprovecharé de nuevo mi gusto por la historia para situar muy brevemente en el entorno de la época a todo aquel que se tome la molestia de leer esta entrada.
Arquero musulman de la época de Mahoma
EL ESCENARIO PROPICIO
La muerte de Mahoma desencadeno, como suele suceder cuando muere un gran líder, una serie de disputas por su sucesión. Ello dio como fruto una serie de escisiones dentro del mundo musulmán apareciendo con fuerza los llamados Shiítas cuyo centro espiritual y neurálgico se desplazó desde el norte de África a Egipto, controlado por la dinastía Fatimita desde mediados del siglo X. ( Los fatimíes fueron una dinastía musulmana que reclamaba el califato para los sucesores de Mahoma a través de la descendencia de Fátima, la hija del Profeta). La dinastía Ummayad (Omeyas en lo sucesivo), la cual había gobernado en el período pre-islámico y que forzó a Mahoma a exiliarse a Medina en el año 622, acabó por imponerse, siendo ésta con el tiempo acusada de falta de espíritu religioso, alcoholismo y corrupción administrativa.  Los Omeyas eran Sunnitas (algunos la consideran la rama más ortodoxa del islam) pero acabaron siendo derrocados en el año 750 por la dinastía Abasí, un clan rival  que decía ser descendiente del profeta, aunque también Sunita. Los Omeyas quedaron confinados a la Península Ibérica, la cual fue su último reducto.
Dentro de cada una de las dos grandes ramificaciones del islam aparecieron sectas minoritarias que eran vistas con recelo por todos los demás, que les acusaban directamente de herejía y que sería largo y complicado de desarrollar.

LOS SALJUKS

Los Saljuks en sus tierras de origen.
El hecho es que el mundo musulmán estaba fragmentado y por lo tanto debilitado. Es entonces cuando, a mediados del siglo XI entran en escena los Saljuks, tribus turcomanas islamizadas procedentes de zonas próximas de Asia Central, parte de las cuales ya habían servido como esclavos o como soldados a los sultanes sunitas que les precedieron los cuales vieron con buenos ojos la irrupción de unos nuevos protectores ante los Shiítas, las cuales van adueñándose del las zonas de influencia islámicas, llegando incluso a ampliar en gran medida sus fronteras. Bajo el liderato de su jefe, Togrul Beg, se adueñaron de Irán e Irak.
Estos nuevos actores entran en escena infringiendo derrotas al vecino imperio Bizantino, cuyo máximo exponente fue la batalla de Manzikert, en el año 1071. Liderados por Alp Arslan, capturaron a uno de los co-emperadores bizantinos , Romanos IV Diógenes. Tras esta batalla, el imperio Bizantino perdió para siempre Armenia y la mayor parte de Anatolia. Asimismo ganaron Siria y Palestina. El Islam retomaba sus agresivas fuerzas y La Europa cristiana se sintió amenazada, tanto la controlada por la Iglesia ortodoxa como la latina, amenaza que desencadenó las cruzadas, aunque la excusa dada por la cristiandad siempre fue liberar Tierra Santa del dominio musulmán.
Alp Arslan derrotando a los bizantinos en Manzikert

LOS ARQUEROS ISLÁMICOS

Pocos ejercicios de unidad involucraban al arco. El entrenamiento arquero era un asunto un tanto individual. La tradición de la arquería montada en oriente medio se basaba, como casi en cualquier entorno cultural, en andanadas de flechas, lanzadas en este caso a galope, más que en puesto de tiro estático, como hacían los arqueros ingleses.
El potente arco turcomano
Agarres tradicionales
En el siglo X el entrenamiento se llevaba a cabo disparando contra animales disecados rellenos de paja montados sobre pequeñas plataformas con ruedas que se lanzaban por una pendiente o eran arrastradas por un jinete. A pesar de que se valoraba más la cadencia de tiro que la destreza, se esperaba que un arquero bien entrenado alcanzase un blanco de aproximadamente un metro de ancho a una distancia de 75 metros. Se entrenaba también el disparo hacia atrás y el cambio de elevación, hacia abajo y hacia arriba. Los jinetes soltaban las riendas para manejar el arco, pero éstas quedaban sujetas al anillo del pulgar para ser recuperadas de inmediato.  El capítulo acerca de la arquería que escribió Al-Tartusi, autor del siglo XII que escribió para Saladino, aconseja a los arqueros musulmanes que luchaban contra los cruzados:
"Cuando disparéis contra un caballero cubierto por su armadura, hacedlo contra su caballo para hacerle caer. Si disparáis a un jinete parado, apuntad a la silla, de ese modo, si el tiro es alto acertareis al jinete y si es bajo, heriréis al caballo. Si está de espaldas, apuntad entre sus hombros. Si carga contra ti, retén el tiro hasta que sea seguro el acierto, de lo contrario te herirá con su espada. Nunca dispares ciegamente."

El manual también aconseja que si un arquero a caballo tiene una espada, debe dejarla colgada de la mano de cuerda mientras usa el arco. Si tiene una lanza, debe dejarla sujeta bajo el muslo, a fin de tener el arma preparada para su pronto uso.  Se hacía hincapié en mantener al enemigo a la izquierda, seguramente porque habría mayoría de arqueros diestros.
Los arqueros profesionales recibían entrenamiento a pié, a caballo, sentados, arrodillados o agachados. Aprendían a disparar desde lo alto de una muralla o desde bajo de una línea formada por escudos con sus arcos compuestos, pequeños pero potentes.
Al contrario que otras culturas, los sarracenos practicaban varios tipos de agarre de cuerda para tirar, desde la mediterranea hasta la de pulgar, pasando por una variedad de sistemas de origen persa, siendo frecuente el uso de protectores de cuero para los dedos y anillos de pulgar .

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