domingo, 10 de julio de 2011

INUIT

Ambientando con musica

La alta capacidad de adaptación del ser humano se debe sin duda a su inteligencia, claramente superior al resto de componentes del reino animal. Que muchos no acepten que únicamente somos primates muy exitosos no cambia la verdad, y es que trazar una línea separatoria entre la última especie de simio y la primera de humano en el complejo arbol de nuestra línea evolutiva  resulta tan dificil como absurdo.

El hecho es uno e innegable, y es que somos el mejor ejemplo de adaptabilidad al medio que se puede encontrar, dado que dichas adaptaciónes se realizan en un tiempo record, sin necesidad de cambios físicos significativos, ya que nos apoyamos en el intelecto propio de nuestra especie. Por muchas generaciones que nos cueste acomodarnos a un nuevo medio, siempre se tratará de un record, especialmente si nos paramos a analizar los tiempos que necesitan otras especies para adaptarse.

 Y...¿ a qué narices viene este rollo?.  Fácil de entender. Las condiciónes climaticas adversas agudizan siempre el ingenio y empujan al ser humano a seguir adelante, y eso precisamente es lo sucedido con el pueblo Inuit, a los que habitualmente conocemos como Esquimales.  Cualquier aspecto de la vida de una étnia que debe desenvolverse en un mundo de hielo se torna extremadamente complicado y el desarrollo tecnológico se vé afectado en la misma manera.
Mi afición por la arquería me lleva a curiosear acerca del tema a lo largo de la historia y los distintos pueblos que hicieron uso de ella y recientemente pude añadir a mi corta base de datos el modo en que los Inuit se las ingeniaron para hacer uso del arco en un entorno que no se lo iba a poner facil en absoluto.
Los esquimales (palabra de origen Algonquino que parece significar despectivamente "comedores de carne cruda" ) pasaron al continente americano desde Siberia en tiempos remotos, colonizando Alaska, las islas Aleutianas y otras zonas,  y fueron extendiendose progresivamente hacia el Este, hasta Groenlandia.
El primitivo Inuit raramente disponía de madera, así que lo más frecuente era aprovechar la que las corrientes marinas hacían llegar hasta su zona de influencia. De hecho, su combustible más habitual era la grasa de foca y, como he mencionado antes, era frecuente consumir la carne y el pescado crudos debido a la dificultad para hacer fuego. También podemos añadir que si consumían materia vegetal, solía obtenerse de los estomagos de los caribús que abatían. Si, suena asqueroso, pero la supervivencia, es la supervivencia.

 En cuanto a la construcción de arcos se refiere, la madera era frecuentemente reemplazada por costillas de animal o por listones tallados de asta de caribú. Evidentemente las prestaciónes de estos materiales dejaban mucho que desear. Y aquí es donde encontramos el "quid" de la cuestión. El nativo Inuit era conocedor de las propiedades del tendón animal,  básicamente la capacidad de almacenar energía bajo tensión,  pero ya sabemos que lo habitual debía ser el pegado de este material debidamente tratado a la cara  externa del arco. Eso no era factible en condiciónes extremas de frio. La elaboración del pegamento adecuado era imposible por frio, por humedad y por falta del combustible necesario para calentar los productos de origen animal el tiempo necesario para convertirlos en el engrudo que ya conocemos.
La solución fué sencilla en su concepto, pero dificil en su materialización. Un entramado de cordeles elaborados en tendón, atado  a la cara externa del arco en una sucesión de "entretejidos" más o menos complicados, los cuales convertían un pobre material de soporte en un arco lo suficientemente eficiente como para cazar.
Sistema de encordado exterior (reconstruccion).

Algunos diseños resultan extraños y no parece estar clara la razón de esas formas, ya que no parecen especialmente eficientes a la hora del disparo.
Los inuit también desarrollaron una amplia variedad de flechas, al igual que sus parientes del Sur, en especial en lo referente a las puntas, que se solían elaborar a partir de huesos o incluso de colmillos de morsa. Algunas de estas puntas son piezas muy elaboradas, manteniendo el diseño de "harpón".

El arco raramente se usaba para capturar animales acuáticos, aunque existen puntas que parecen sugerir que no era una práctica descartada por completo.Por último, vale la pena hacer referencia a un modo muy particular de emplumar las flechas (cuando se emplumaban), el cual consistía en colocar dos plumas enteras en paralelo la una con la otra a ambos lados del vástago como se puede ver en la siguiente foto.
Emplumado paralelo.
Evidentemente, en estas líneas sólo puedo compartir algunos aspectos muy generales de una forma diferente de construir y usar un arco, pero me conformo con haber despertado un poco la curiosidad de quien pueda leer la presente entrada.
"¿T´a gutao,colega ? Hata la prósima."

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