martes, 20 de septiembre de 2011

Tan sólo un Sábado más...

Un poquito de Fleetwood Mac 



Un Sábado más, me levanto con el ánimo de acercarme al campo de tiro para tirar algunas flechas. No he madrugado demasiado, que entre semana ya voy servido.
Hoy hay tirada 3D y no me la quiero perder, además con almuerzo. Lo primero, la meadita, que la combinación agua a mansalva - horas de sueño - próstata incipientemente rebelde, viene apretando. Hay que hacer un esfuerzo por acertar, aunque me encante, como a todos, hacer dibujitos con el pis. Aún recuerdo cuando me dormía tras descojonarme en la cama leyendo a Mortadelo.  Ahora leo cosas ligeritas como las novelas de Alatriste, aunque no me hagan falta ya. Con sentarme delante de la tele sirve. Y si pillo el sofá, mejor ni hablar. Paso a coma profundo.
 Dios mío, que calor ha hecho esta noche y como me jode sudar de esa manera en la cama. Tendré que afeitarme, que vaya pinta tengo. Además ese picor de los pelitos clavándose en el cuello me resulta insoportable. Mientras me afeito, creo recordar ligeramente que he soñado con mis abuelos. Nada concreto, sólo estaban ahí, paseándose por mis neuronas para recordarme de donde vengo. Me alegro de no olvidarme de ellos. Se me cae un pedo y no huele. Eso está bien cuando estas en compañía, pero cuando estas sólo, si no huele es como si hubieses perdido tus superpoderes y te sientes mal. No se si ponerme los calzoncillos por fuera, como Superman, a ver si así...
Tras asearme me dirijo a la cocina, a ver si desayuno algo antes de irme. Coño, que vacía está la nevera, habrá que acercarse a comprar. ¿Qué cenamos anoche?¿Frankfurt? ¿ O eso fue anteanoche?....Si, fue anteanoche, que menuda repetición matutina de las salchichas con mahonesa más interesantes tuve mientras curraba. No me sientan nada bien, y eso que con un huevo frito y patatas las disfruto como un enano, pero es lo que hay. Y luego me quejo de mi sobrepeso. Anoche fue una sopita.
No la tires fuera, no la tires fuera...

Miiiira , croisants. La mañana me pide dulce, aunque tampoco me convenga. ¿Un poquito de chocolate? -"Si, por favor"- me contesto a mi mismo. Mira que me gusta el dulce, en contraste con lo salada que me gusta la comida en general. Soy de extremos.
 Espero que hoy alguien traiga sangría fresquita ya que a mi se me olvidó comprar.
Mientras desayuno, paso las páginas de un libro acerca de los samuráis que anoche olvidé sobre la mesa. Mira que llevaban armaduras bonitas y curradas. Unos fuera de serie estos japos. Me encanta leer estos libros, porque aunque parecen enfocados exclusivamente al aspecto militar, tratan de mil cosas más y se aprende bastante. Aprender cosas intrascendentes me gusta y nunca he comprendido porqué mucha gente pasa de todo y en sus cabezas sólo entra el aspecto práctico de la vida.  Será que tienen miedo de la curiosidad, que es la principal sospechosa de matar al gato. ¿Porqué lo hizo? Con lo bonito que es disfrutar de los ágiles movimientos de los felinos... y va y se lo carga. Vivir para ver.  Esto empieza a desvariar, como si de un culebrón venezolano se tratase.
¿Qué me cojo de música? ¿Alguna banda sonora apropiada?¿Le pega hoy la de Robin Hood? No mejor Fleetwood Mac. Me encanta la voz de la cantante Stevie Nicks.
Recojo la maleta, el arco y las flechas y salgo de casa despacito para no despertar a los míos, que prefieren dormir un ratito más...
Huy...casi un pleno

Salgo de casa y por la calle me cruzo a una pareja que lleva un pequeñajo de esos "chupamicrófonos" que suelen salir en la tele cuando entrevistan a alguien por la calle. Ni me acuerdo cuando los míos estaban así...el tiempo pasa. Detrás de ellos un par de veinteañeros descerebrados de los que hablan a gritos. Joder ¿Es que no salisteis de fiesta anoche o es que volvéis ahora? Me pregunto cuales son sus valores y si tienen sueños y esperanzas, o si lo fían todo a la juerga de hoy y mañana ya se verá.
De camino, en el coche, pongo la radio. Política, economía, guerras, problemas. Cuanta falsedad, cuanto fanatismo, cuantos intereses. Leche, ¿en fin de semana también nos vais a dar por la "retambufa" con la misma monserga?
Cambio de emisora y están poniendo una cuña grabada con la voz de Groucho Marx en la escena del camarote. Qué bueno era el tío. Surrealista a tope, como los Monty Python o nuestro valencianísimo Luis Sanchez Polack "Tip". He pasado por delante del busto que nos lo recuerda y el tío está sonriendo. Genial.
Hummm.....y esta noche futbol, aunque no se si lo televisan. Tengo que preguntar.
 ¡Joder!...Fleetwood Mac esperando en el CD y yo con la radio. Será posible...
Un tarado me adelanta y, teniendo toooodo su carril para él solo, se me pone delante tras rebasarme unos cinco metros, calculo.  Le pego un bocinazo y se pierde. Cómo odio a esos gilipollas. Veeeenga...relax, hoy es día de relax.  Miro a mi derecha y vuelvo a ver el cercado con caballos que hay de camino junto a una especie de cuadra. A veces he visto gente montando. Sería una pasada poder tirar a caballo. El jamelgo más pulgoso me parecería un corcel árabe.
Estoy llegando y hay más coches de lo que esperaba. A ver donde aparco.... Mira, uno que se va. Sale y me queda un hueco tan estrecho que se diría que es de parking subterráneo, de esos en los que al pagar una voz que parece grabada dentro de una pecera te dice: " IN-TDO-DU-KA  ED  TIKE CO-DETA-MENTE"  (Traducible por: "Tonto de las pelotas, mira lo que haces, que me lo clavas al revés".)

Cojo los bártulos, cierro el coche y bajo al campo de tiro. Allí están mis colegas arqueros haciendo volar sus flechas. Me encanta el momento de la suelta. Ese estallido de energía tras el cual todos los sentidos están pendientes de la trayectoria de la flecha que se aleja hacia su objetivo y que a veces tienes la sensación de que avanza despacio para que puedas disfrutar de su vuelo, a pesar de que sabes que va...como una flecha.
Antes de iniciar el descenso por la duna, me detengo un poquito a contemplar el mar. Hay días que está de postal, una maravilla. Que suerte vivir cerca de este mar
No. Este no es el perro que saluda.

Algún socio se ha llevado al perro, que te puede saludar antes que su dueño, ya que no está pendiente de dianas ni posturas. No se como hay quien puede disfrutar maltratando a los animales. Plantamos a martillazos las siluetas de foam que representan la fauna que vamos a coser a flechazos y recogemos las tablillas de puntuaciónes.
 Monto mi arco, me cuelgo el carcaj con su provisión de flechas y me acerco a la línea de tiro.  Allí no hay verdades absolutas, allí no valen los listos, allí estar "forrao" sólo te sirve para tener un arco de mejor calidad.  Únicamente vale lo que seas capaz de hacer concentrándote, pero en mi caso, fiando más el tiro a lo que llevas dentro que a visores y otros trastos. Por eso hago tiro instintivo, por eso me gusta la arquería.  No siempre sale bien.
Coloco una flecha en la cuerda y me concentro en el objetivo. Me olvido de facturas en el buzón, de problemas laborales, de achaques propios o ajenos que vives como propios, de horas de encierro en el trabajo bajo la luz de fluorescentes y de mil desagradables cosas más.

Porque tirando de musculos de espalda, estoy abriendo mi arco y cuando mis dedos liberen la flecha, por unos instantes, esos pensamientos sólo serán humo.


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