jueves, 19 de mayo de 2011

HACIENDO EL ANIMAL

Como de costumbre, con algo de música.



Esto , a 30m., no lo repito ni de casualidad.


Una de las muchas cosas que me gustan del tiro con arco tradicional es que se puede olvidar uno de la diana típica, tan redondita ella y "aseá", más o menos destrozada a flechazos y dedicarte a agrupar flechas en el parapeto para oír como los demás te gritan "¡Rómpelas!" en una demostración típica entre arqueros de lo que los muy cabr....perdón, lo dejaremos en malos cristianos desean para tus flechas y no es que me libre yo de tan selecto club, que lo suyo es incordiar al prójimo, ya se sabe, es lo que toca.


El lince con el culo en pompa.

No obstante, si hay algo que me gusta es disparar a los animales de pega que se fabrican al efecto de simular una caza en los recorridos de bosque.
Lo cierto es que estos animalitos no son nada baratos, y un buen día decidí probar a fabricarme mis propios bichos para practicar y romper la monotonía del aburrido parapeto. En esta entrada pretendo dar una idea más o menos aproximada de como se pueden hacer para pasar un rato arquero algo más ameno, sin necesidad de gastarse una pasta o tener que esperar a ir a un recorrido de bosque, al cual, mejor es ir entrenado so pena de perder para siempre mas de una flecha entre la vegetación o reventada contra una dura roca.
Suelen quedar más aparentes en el papel que acabados...
Como se trata de que la cosa salga lo más económica posible, yo aprovecho la parte menos pinchada de las tiras de foam que se retiran de los parapetos.
El proceso comienza buscando información gráfica acerca del animal que decidamos hacer y dibujarlo en un papel grande al tamaño real que va a tener. Si lo dibujamos en un folio y por medio de cuadricular tanto el folio como el papel grande, lo trasladamos, el resultado final es mucho más satisfactorio en cuanto a proporciones.
Tras esto, se recorta y se va buscando acoplar los trozos de foam menos destrozados que pegaremos entre si con cola de contacto. Yo los hago de dos capas de fondo, para que queden los más planos posible para poder pintarlos y a la vez sean lo suficientemente gruesos como para detener cualquier flecha. Si la capa frontal la pegas en vertical, la trasera en horizontal y viceversa, para que el conjunto quede más fuerte.
Dale, dale...no te cortes


Hecho esto, se pone la plantilla de papel sobre el foam y se repasa el contorno con una tiza.  A partir de ahí… cuchillo de sierra y a darle con cuidadito para recortar el contorno del animal. No es aconsejable usar "cutter", ya que se atasca y el foam le mata el filo en segundos.


Y al fín, listos para la parte artística del proceso, la más divertida para mi, en la que doy rienda suelta al pintamonas frustrado que llevo dentro y que de vez en cuando lucha por salir. Aquí, cada cual......que haga lo que pueda. A más azúcar, más dulce. Hasta ahora había usado pintura en spray, pero esta vez he experimentado con pinceles y el resultado no parece malo, aunque el proceso es más lento por los tiempos de secado.
Por fín, cuando estén secos, lo suyo es marcarle con un pirograbador o un soldador de electrónica las zonas de impacto (pulmón y corazón) para puntuar en las tiradas.

Pues bien, si alguien se anima, ya sabe. Esto es reciclaje puro y duro, y a pesar de que cuestan de hacer unas buenas horitas, sobre todo el tedioso proceso de pegado de placas ( yo he contado con la ayuda de Miguel ), lo cierto es que cumplen muy adecuadamente su función, y cuando estén tan acribillados que se caigan a pedazos...pues hacemos más. Yo sigo con mi idea de hacer un dinosaurio a tamaño real...a ver si alguien todavía tiene excusas para tirar flechas fuera.

Que monótono es pintar un oso...

Miguel Bisbal grabando las zonas de impacto.

El resultado final. Lo se, el pinguino no pega nada, pero bueno, la imaginación es libre, ¿no?