jueves, 12 de abril de 2012

El arco triangular

Musica de fondo de Armand Amar 

Desde Egipto hasta China el carro de guerra fue un arma decisiva en los campos de batalla del mundo antiguo. Curiosamente, no sucedió así en Europa, aunque podríamos hacer la excepción del carro celta, pero en realidad se trataba más de un vehículo para desplazar a un guerrero notable al campo de batalla.
Desde los primeros carros sumerios tirados por onagros hasta los excelentes carros persas que el rey Darío III enfrentó a las tropas de Alejandro Magno en la batalla de Gaugamela, pasando por los veloces carros egipcios o los pesados usados por los últimos reyes asirios, podemos concluir que el arma de carros era imprescindible para cualquier ejército, hasta que las apretadas falanges macedónicas erizadas de sarisas (lanzas de mas de 5 metros) los frenaron en suelo persa.

Ramses en su carro de guerra.

El hecho de mencionar el carro de guerra no tiene más sentido en esta entrada que hacer notar que se trataba de una plataforma móvil excelente para hacer uso del arco contra el enemigo y así lo entendieron los egipcios haciendo buen uso de esta técnica de lucha a bordo de carros ligeros y veloces, auténticos "formula 1" de la época.



No obstante, en Egipto, a diferencia de sus vecinos asiáticos, se daba una característica diferenciadora que no era otra que el tipo de arco usado.
 Los egipcios usaban el arco tallado en una sola pieza de madera, de curvatura simple, de menores prestaciones que el compuesto utilizado por sus vecinos de más allá del desierto del Sinaí. Este arco es el diseño básico africano y seguramente fue llevado a Egipto por mercenarios nubios durante el periodo predinástico, manteniéndose en uso durante todo el llamado reino antiguo. Pero Egipto no estuvo siempre gobernado por dinastías locales, hacia el 1700 a. de C. una ola de invasores provenientes de Asia menor tomaron las riendas del país del Nilo durante un siglo y medio aproximadamente. Eran llamados los "gobernantes extranjeros" más conocidos por nosotros por su nombre en griego, Hicsos. Establecieron su propia dinastía y fueron los que introdujeron en el lugar el uso del caballo y el carro de guerra, además del tipo de arco compuesto que nos ocupa. Con su expulsión, comienza una era de esplendor conocida como "Nuevo reino".

La aparición del guerrero a caballo fue desplazando paulatinamente al carro de guerra, aunque no acabó con él en su totalidad, pero lo que no cambió fue el uso del arco compuesto que dada a la alta movilidad del arquero a caballo, vio incrementadas sus posibilidades.  En el imperio Asirio se empezó a hacer uso de la arquería montada de una manera un tanto peculiar, ya que se constituyó el binomio arquero-escudero, ambos a caballo, encargándose el segundo de cubrir al primero y a si mismo con su escudo de las flechas del enemigo.
El binomio de jinetes asirios.


 A pesar de ello, el infante arquero siguió siendo una pieza clave en la guerra para los asirios. Al igual que sucedía con los jinetes montados, en los bajorrelieves se ven grupos de tres hombres en los cuales uno es un portador de un gran escudo que les protege a los tres, en tanto que los otros dos pueden ser dos arqueros o un arquero y un soldado amado con una espada. Esta parece una configuración defensiva, pero seguramente era empleada principalmente ante los muros de las ciudades que asediaban.

¿Y...cómo eran estos arcos? Los que han llegado a nuestros días son pocos y están muy deteriorados debido a la alta capacidad de degradación característica de los materiales que se usan para construir un arco. No obstante podemos llegar a hacernos una idea bastante fiable, sobre todo gracias a ciertas pinturas y relieves egipcios y a los numerosos bajorrelieves asirios encontrados en Mesopotamia con abundantes representaciones de arqueros. Como de costumbre, se refuerzan en su cara interior con cuerno y en la exterior con tendones encolados.
Bajorrelieve de arquero asirio


 De todas maneras, es frecuente que los artistas se tomen ciertas licencias a la hora de presentarnos el tema de la arquería, cosa que incluso hoy en día sucede, y debemos fijarnos en los detalles coincidentes.  Si somos capaces de dejar a un lado los relieves que muestran numerosos arqueros en actitud de combate y nos centramos en los que aparece algún rey, tanto asirio como  egipcio, se aprecia que el arco tiene unas formas bastante coincidentes dando un perfil bastante triangular, algo poco usual a nuestros ojos.
Como buen compuesto, sin encordar adquiere la forma inversa.

Curiosamente, este tipo de arco es muy diferente del arco de tipo "escita", de la zona del mar negro, diseño que acabará por imponerse con el paso de los siglos, el cual, con ligeras modificaciones sobre todo en tamaño, será usado por los persas y sucesivos imperios en la zona, hasta acabar por evolucionar hacia el excelente arco turco, uno de los más eficientes diseños de cuantos han perdurado hasta nuestros días. Nuestro protagonista desapareció, aunque como se aprecia en la foto, hay quien se atreve a recuperar su diseño tan extendido en la antiguedad.

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