sábado, 14 de abril de 2012

Los "Border Reivers"

Fondo musical, como es habitual... 

Siendo galeses e ingleses los que mejor provecho supieron obtener del adecuado uso del longbow durante la edad media, no es de extrañar que las armas de fuego no lo desplazaran fácilmente de los campos de batalla durante el renacimiento. Las armas de fuego eran caras y con bajas cadencias de tiro, así que las gentes que habitaban zonas conflictivas encontraron en el uso del arco una forma razonable de defenderse.  La frontera entre Escocia e Inglaterra, dos reinos diferenciados y enfrentados en la época mencionada, resultaba muy peligrosa, especialmente por el constante ir y venir de tropas de ambos lados que acababan con los recursos de sus habitantes, robando su comida y su ganado en el mejor de los casos, cuando no quemando sus casas y propiedades. Como resultado, las familias y clanes debieron buscar otros métodos de supervivencia como por ejemplo incursionar en territorio de otros clanes en grupos más o menos reducidos para saquear sus pertenencias y robar su ganado, o también alquilarse como mercenarios. Nacen así los "Border reivers". Reiver es una extraña palabra de difícil traducción, que parece provenir del verbo "Reive" que sería el equivalente de "robo" en inglés antiguo, palabra que procedería del la zona norte de Inglaterra fronteriza con Escocia, cuya forma era "reifen", traducible como "rufián". Así, podemos decir que los "Border reivers" eran saqueadores de frontera.

 Fueron de este modo un producto derivado de las guerras anglo-escocesas que frecuentemente asolaban la zona y su historia se extiende desde el siglo XIV al XVII en una zona en la que la ley y el orden brillaban por su ausencia, donde cada grupo mantenía lealtad tan sólo a su clan familiar. Su filosofía de vida se basaba en el pensamiento de la inutilidad de cultivar la tierra tan sólo para verla arrasada en cualquier rebrote de las hostilidades entre los dos países. Era la condena al hambre.


Estas gentes pronto se convirtieron en expertos incursores, dedicándose al robo, secuestro, incendios intencionados, extorsión y asesinato.
Se cuenta que la esposa de uno de uno de estos "reivers" le demostró que su despensa estaba vacía poniendo en su plato las brasas de la lumbre como único alimento. El mensaje estaba claro, o sales a rapiñar a los clanes vecinos o pasaremos hambre. Se trataba tan sólo de una manera más de ganarse la vida, llegando a veces a unirse clanes de ambos lados de la frontera para atacar indistintamente a otros clanes fueran ingleses o escoceses. Las incursiones eran preparadas con minuciosidad militar y podían durar varios días, aunque también eran frecuentes los asaltos nocturnos regresando a casa para desayunar..


Hot trod
 Montaban unos caballos de pequeña talla muy resistentes propios de la zona, capaces de recorrer grandes distancias a gran velocidad sobre suelo difícil.
Su equipo difería poco del usado por cualquier soldado de su época. Capacetes y morriones para la cabeza, jubones acolchados que contenían placas metálicas como protección adicional y los más ricos, armaduras de pecho y espalda, aunque resultaban bastante pesadas y embarazosas para el tipo de, llamémosle guerrilla, que practicaban. En cuanto al armamento, portaban toda clase de armas, pistolas, espadas y dagas siendo su preferida la lanza de acometida. También resulta sorprendente el dato de que muchos de ellos, sobre todo del lado inglés, usaban el arco a caballo, lo cual tratándose de longbows resulta algo chocante. Se estima que en el año 1580 se dejaron de usar. Los escoceses no tenían la tradición arquera de los ingleses y se decantaron por las ballestas ligeras.


 Existía una norma excepcional entre ellos llamada "Hot trod", y consistía en la posibilidad de perseguir y castigar a los incursores "en caliente" durante el plazo de seis días, transcurridos los cuales, debía abandonarse la persecución y represalias. Para avisar de la legalidad de la persecución, se portaba una lanza en cuya punta se colocaba un puñado de estopa encendida. Se solían ayudar de sabuesos para la persecución. En este caso se permitía cruzar la frontera legalmente y estaban obligados a unirse a la persecución todos los vecinos entre 16 y 60 años bajo pena de ser acusado de complicidad con los ladrones y ser obligado a huir como los fugitivos. Era una vida de represalia sobre represalia.
Reconstruccion moderna


El final de los Reivers.

En 1603, el hijo de Enrique Estuardo y María I de Escocia, Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia decidió que la frontera dejaría de considerarse como tal para pasar a gobernar un reino unido y que la zona se conocería en lo sucesivo como los Condados medios, uniendo así Inglaterra y Escocia.  Los clanes de "reivers" eran incompatibles con la nueva situación y debían desaparecer, así que comenzó una persecución real de estos llegando a ahorcar el primer año a 79 de ellos. Asimismo, los clanes escoceses se mantuvieron en su rebeldía hacia su nuevo rey, debiendo éste emplearse a fondo para acabar con ellos.  Hacia el año 1620, la paz que nunca conocieron aquellas tierras fronterizas, llegó y los "rufianes de frontera" dejaron de existir como bandas organizadas para dejar su historia escrita como parte de la del Reino Unido.

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