domingo, 7 de octubre de 2012

FABRICANDO FLECHAS DE MADERA

Un poquito de Loreena McKennit


Desde que practico el tiro con arco he podido comprobar que encontrar la flecha que se aproxime a la perfección es una tarea casi imposible. Cada persona consultada tiene su propio criterio, así que entre unos y otros te llenan la cabeza de datos y detalles que en ocasiones son acertados y otras auténticos disparates. También hay quien te aconseja bien, pero sin poder o saber razonar ese dato, de manera que no lo entiendes (o no te convence) y lo almacenas junto a los despojos de explicaciones anteriores.



Tal vez esta circunstancia sea la que lleve a más de uno y a más de una a dedicarse a testar con su propio arco las flechas que otros compañeros se han arriesgado a probar, ya que con cierta frecuencia aparecen en el mercado tubos de características supuestamente novedosas.  Si funcionan bien, se piden las mismas y arreglado y que me las manden montaditas, por favor...  Seguramente esas personas no desconocen el modo de hacer sus propias flechas y que entienden la manera en que la física actúa sobre ellas en vuelo, pero se dejan llevar por la comodidad. Bueno, es otra forma de enfocar el tema, pero en mi caso no concibo que otros me hagan las flechas por que si es así, acabare por olvidarme de dos de los aspectos más importantes de esta afición, de cualquier afición: equivocarse para aprender y ser tan autosuficiente como sea posible.

Por lo general, esto se da principalmente en arquer@s que usan habitualmente flechas con vástagos de aluminio, carbono o combinación de ambos y no deja de ser una forma valida de llegar a conclusiones, aunque para mi gusto un poco incompleta.

A diferencia de los vástagos de madera, que son macizos, las flechas de aluminio y las de carbono son tubos huecos que se fabrican en diversos calibres y distintos  grosores de pared de tubo. La ventaja de estas flechas radica básicamente en su ligereza dando un buen rendimiento a la flecha, sobre todo en velocidad, aunque no debemos olvidar que están sometidas a las mismas leyes físicas que las de madera, sea esta de cedro, abeto blanco u otras como la caña de bambú que a pesar de ser una caña hueca, en estos calibres queda con una cámara de aire muy reducida.

A pesar de todo lo dicho, un servidor es de madera (mira, como pinocho) y para explicar el montaje de flechas me centrare en este material si el serrín de mi cabeza no me lo impide. Por supuesto aquí no voy a tratar de verdades absolutas, de hecho, con toda seguridad lo que apunte en esta entrada será discutible, pero es mi manera de elaborar flechas y tengo que decir que no me ha dado mal resultado.

El primer factor a tener en cuenta será el peso mínimo de la flecha acabada. Es muy importante ya que si la flecha es excesivamente ligera se corre el riesgo de que se produzca - en cierta medida - el efecto de suelta en vacío que podría dañar el arco. Y...¿cual es el peso mínimo que nos ofrezca seguridad? Al menos 6 grains por libra real de potencia. Para ello debemos tener en cuenta que una cosa es la potencia que el fabricante del arco nos marca para una apertura de 28 pulgadas y otra distinta es la obtenida a nuestra apertura, que puede ser sensiblemente menor, con lo cual obtendríamos aproximadamente 3 libras menos por pulgada de menos y viceversa. . Lo que procede es pesar el arco a nuestra apertura y averiguar esa potencia real para adquirir los vástagos con la flexibilidad (spine) mas adecuada.
Conocida dicha potencia la regla es sencilla. Imaginemos que usamos un arco al que sacamos 50 libras de potencia real.   50 # x 6 grains = 300 grains (aproximadamente 18 gramos).

Todo el peso que exceda esos 18 gramos puede estar de más, aunque en madera será difícil evitar un cierto "sobrepeso". Ese peso de más contribuye a que la flecha disparada caiga antes de lo deseable, aunque solo es notorio a distancias largas y además "vacía" de energía las palas del arco, dando un nivel de seguridad mayor y una mayor durabilidad del arco.

Si se tratase de tubos de aluminio o carbono podríamos cortar la medida deseada, la cual debe estar al menos 1,5 o 2 pulgadas por encima por el eje de pivotación del arco en la ventana (por seguridad) para evitar los peligros de una sobreapertura de los tirones en momentos de cansancio y colocar punta, culatin y emplumar, ya que cualquier posición en la que pongamos la flecha en la emplumadora será valida.

Pero tratamos con vástagos de madera y eso cambia las cosas.

Los potentes arcos medievales europeos desarrollaban un tremendo empuje sobre el culatin tallado en la misma madera y ello obligaba a buscar la forma de que no los partiese en dos metiéndose entre dos líneas de veta de la madera. Si miramos un vástago de madera en sección se aprecian unas rayas que suelen ser producto de la herramienta que lo ha cortado, pero eso no es la veta de la madera. Si lijamos esa parte con una lija fina aparecen unas líneas finas mas o menos paralelas entre si que son la veta de la madera. Pues bien, en su momento se buscaba que la cuerda empujase todas las líneas a la vez para evitar la fractura de la flecha en el disparo (ver dibujo). Además era frecuente que se reforzasen con una lámina de cuerno para mayor seguridad.





Hoy se simplifica el montaje de flechas indicando que se proceda de igual manera para buscar "la parte mas dura de la madera", tomando dos medidas como se detalla en el dibujo de arriba, con las vetas en vertical y girando 180 grados para tenerlas del revés, marcando la timonera en la parte de arriba en la medición que nos de mayor flexibilidad en el vástago.  Pero eso puede funcionar...o no, por que corremos el riesgo de que nuestras flechas queden excesivamente rígidas. Es un procedimiento que funciona, aunque se puede afinar más del modo que explico a continuación.
 




La mejor manera de determinar en que posición debemos emplumar debería ser el siguiente.
Teniendo en cuenta que las potencias de los arcos vienen dadas para una apertura de 28 pulgadas (aunque hay quien mantiene que en arcos de fabricación coreana es a 29") deberemos colgar el vástago sin cortar entre dos soportes distantes entre si esas 28 pulgadas ( podemos hacerlo entre dos alcayatas) y colgar en el centro un peso de 900 gramos (dos libras aproximadamente) aunque en el dibujo he puesto 880 gramos debido a que hasta la fecha era el peso que colocaba y que parecia aceptarse en mi entorno arquero.  Tras hacer infructuosas averiguaciones y observar como hay quien esa distancia entre soportes la reduce a 26 pulgadas (que es la utilizada por el fabricante de los vástagos al medir su spin) y que hay quien la aumenta a 29 he concluido que lo correcto deberia ser que esa separacion entre soportes sea la longitud real a la que vas a dejar el vastago, que puede ser tu apertura o tal vez algo mas, en mi caso 27 pulgadas y media que por seguridad aumento a 28 como se ve en el dibujo, con lo que el spin que marca el fabricante se puede ver alterado.  A partir de ahí, tomar medidas de flexibilidad rotando el vástago sobre su eje.  Lo ideal seria marcar el punto de timonera en la parte que quede mirando al techo donde todas las flechas flexen lo mismo, independientemente de la orientación de la veta, para lograr que cada flecha flexe en vuelo lo mas parecido a la anterior y logremos agrupar. En este caso, el culatin reparte uniformemente el empuje de la cuerda haciendo innecesario el concepto medieval anteriormente explicado. Es cierto que para ello necesitamos poder realizar estas medidas con un “spine tester” de los que se pueden ver en ciertos videos en Youtube, pero si no disponemos de esa posibilidad este no es un paso que nos deba obsesionar ya que los vástagos comerciales de una cierta calidad no tienen diferencias muy notables en flexibilidad variando la posición al rotarlo en la pesada. Pero, si queremos hilar fino....
   Una vez determinado el punto de colocación de la pluma de gallo o timonera en cada flecha cortamos a nuestra medida de apertura añadiendo, como he mencionado anteriormente, un par de pulgadas de más por seguridad, y colocamos el culatin en el extremo mas recto del vastago de manera que la ranura de inserción en la cuerda respete la posición de la timonera.
Ahora pasamos al peso de punta.   Al disparar una flecha, la punta tiende a quedarse en su posición de reposo por la inercia, que será mayor cuanto mas pesada sea y viceversa, factor que junto a emplumado y empuje de cuerda dará una flexibilidad algo diferente a la flecha que la determinada al espinarla entre dos soportes. A esto se le llama "spine dinámico". De esta manera solo nos resta experimentar con distintos pesos de punta hasta dar con la idónea. Podemos estimar que el peso idóneo de la punta seria igual a 1/3 del peso de la flecha sin punta. Si hay mucho peso, la flecha se vuelve mas flexible y vuela hacia el lado contrario al de la ventana del arco, es decir, se clavaran a la derecha del objetivo en arqueros diestros (que tienen la ventana a la parte izquierda) o a la izquierda en arqueros zurdos. Si por contrario, la flecha es rígida por un peso de punta escaso, la flecha volara y clavara hacia el lado contrario en cada uno de los anteriores casos. Hay que buscar la punta que nos permita agrupar las flechas en el centro del objetivo. (ver " SPIN Y PARADOJA ").

También es conveniente comprobar que el centro de equilibrio de la flecha esta adelantado respecto a su centro geométrico. Es el llamado F.O.C. (Front of center) y es una variable que expresa lo adelantado que esta el centro de equilibrio. Se busca con la formula que se detalla junto al grafico y es conveniente que no sea inferior a 6 en tiro a distancias cortas (aplicable a arco tradicional). En distancias de arcos de precisión (olímpico, por ejemplo) se requieren FOC mas altos, pudiendo llegar al 16 para que la flecha concentre su peso tan en la punta como sea posible.


Ahora es el momento de emplumar. Para tradicional, lo suyo es colocar pluma natural, la cual se encuentra en varios perfiles y tamaños. El perfil no es relevante mas que por gustos personales, pero la altura y longitud de la pluma si que influye en el vuelo. Emplumados grandes hacen que la flecha se frene antes y también son útiles para que una flecha con un FOC bajo aguante su trayectoria mas tiempo al frenar la cola y levantar la punta de la flecha.

Con estos datos, es cuestión de hacer pruebas para dar con la flecha mas adecuada. Cuesta un poco, pero los resultados merecen la pena.

10 comentarios:

  1. Madre mía Jaime, no había visto esta última entrada en tu blog... Muy interesante y muy completa. Ahora que ya tengo el arco nuevo y estoy a vueltas con las flechas lo voy a tener en cuenta, aunque de momento he pillado unos cuantos tubos de carbono para la tirada en Pina, el siguiente paso será la madera (en cuanto me recupere económicamente, jejejeje). Un saludo, gracias y así dejo constancia de que te sigo en la blogosfera.

    ResponderEliminar
  2. A ver si en Pina no nos mojamos, que parece que pronostican lluvias. Gracias por el comentario.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Buenas Jaime! Después de lo desastroso que resultó la tirada de ayer en el Puig para mis flechas estoy casi decidido a hacerme mis primeras de madera. Después de leer esta entrada y la de "Spin y paradoja" tengo algunas nociones más claras... A ver lo que pasa. Esta tarde vamos a la arquería a ver si hay un longbow para kris, igual vuelvo con material para flechas, jejeje.

      Eliminar
  3. ¡Buenas maese Jaime!
    El lunes probé mis seis flechas de madera y... Cada una volaba a donde le daba la gana. Que conste que con las de carbono agrupaba. Me parece que, como me temía, hay un error en la elección de spin que hice.
    Por cierto, iba a preguntar si la medición del F.O.C. se hacía en centímetros o en pulgadas... Pero me he dado cuenta de que da lo mismo, jejeje.
    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  4. Que tal amigo, me gusto mucho tu articulo, yo soy una arquera principiante espero un dia hagas un articulo sobre las plumas para arco y tips para colocarlas ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, la verdad es que lo que pides es algo innecesario, porque en Youtube hay una gran cantidad de videos donde puedes ver como se hace, incluso te indican como construir tu propia emplumadora. Pero gracias por tu comentario.

      Eliminar
    2. si los he visto inclusive hacerlas con cinta industrial. Hice unas con cinta y pues no fue un tan mal resultado jeje.

      Me gustaron mucho tus blogs de arqueria espero sigas haciendo mas :)

      Eliminar
    3. Hola de nuevo. Lo de la cinta es una mala solución, ya que al salir la flecha, lo habitual es que la pluma (en este caso la cinta, golpee en el cuerpo del arco. Si se trata de pluma natural, ésta se repliega hacia detras y en vuelo recupera su posición natural, pero la cinta al golpear seguramente desviará la flecha.

      Eliminar
  5. Me gustaría saber de donde son ustedes, yo soy del centro de México

    ResponderEliminar